Los baños de sales y tu equilibrio personal

Dedicarse tiempo a uno mismo, relajarse y cuidarse son hábitos más que necesarios para combatir el estrés y las prisas actuales. Las sales de baño han demostrado su eficacia en este sentido y, por ello, queremos recomendarlas en este post. A continuación, te contamos las claves de estos productos para proporcionarte el máximo bienestar. Presta atención.

¿Qué te ofrece un baño con sales?

En primer lugar, hemos de destacar que estos baños te aportan calidad de vida. En muchas ocasiones, estamos muy atareados y solventamos la higiene general de nuestro cuerpo mediante duchas rápidas.

Por eso, vale la pena sacar tiempo y dedicárselo a este aspecto tan relevante de nuestro cuidado personal. Básicamente, por el hecho de que relajarse en la bañera es una forma muy eficaz de reducir el estrés que acumulamos durante la semana.

Estos baños con sales minerales han de representar tu momento de desconexión personal. Aparte de la tranquilidad que te da olvidarte de tus problemas durante media hora, te proporcionan beneficios físicos significativos.

La combinación entre las sales (por ejemplo, las marinas) y el agua caliente provoca la liberación de las toxinas, la apertura de los poros y la distensión muscular. En este caso, las sales lavan las toxinas y los metales pesados que se concentran en las células.

Cuando se abren los poros, la piel se pone más elástica y suave, por lo que también va a acabar encontrándose en unas condiciones más propicias para evitar que se infecte por hongos.

Asimismo, sus efectos son buenos para combatir el acné. Van a ir desapareciendo los puntos negros y las impurezas que, de la mano del sudor, impregnan tu piel.

Finalmente, el agua caliente contribuye a mejorar tu circulación sanguínea. Además, recuerda que la más fresca te va a venir bien para aclimatar tu cuerpo al sueño. Te la recomendamos si tienes problemas de insomnio.

Consejos para disfrutar aún más de las sales de baño

Lo primero que has de hacer es comprar las que posean los aromas y las propiedades que te convengan. Dispones de una amplia variedad entre la que escoger: marinas, andinas, de roca y del Himalaya.

Según las que elijas, te van a aportar, por ejemplo, minerales beneficiosos para tu organismo. Nos referimos, entre otros, al potasio, sodio, magnesio o calcio.

Por otro lado, puedes optar por distintas fragancias en función de tus gustos personales. La lavanda y las compuestas por aromas cítricos son algunas de las más apreciadas.

En todo caso, te interesa preparar el baño a conciencia. Comienza primero llenando la bañera con el agua caliente y luego complétala con un poco de fresca para que la temperatura sea más templada. Sal de la bañera cuando el agua se empiece a enfriar.

Y recuerda que hay accesorios, como los de hidromasaje y las cabeceras, que aumentan la comodidad en este tipo de baños.

En definitiva, las sales de baño son unas sustancias que, si las utilizas al menos dos veces por semana, pueden revitalizarte tanto física como mentalmente. Visita nuestra web para conocer otros consejos sobre salud, nutrición y entrenamiento personal.

Deja un comentario